30 de noviembre de 2016

Reciprocidad bilateral II  

En publicaciones anteriores hablábamos de que en las amistades las dos partes tenían que dar lo mismo y recibir lo mismo entre ellas para que funcionara porque en algún momento una se cansaría de dar demasiado y no funcionaría.

Aristóteles tenía un afán por el término medio. Éticamente hablando, él decía que teníamos que buscar el término medio de todas las cosas, en todos los aspectos, para llegar a ser feliz o encontrar la felicidad y vivir plenamente como nos gustaría hacerlo.

Esta concepción del término medio, según Aristóteles, podemos decir que para que una amistad funcione durante algo de tiempo, es necesario buscar el término medio de lo que damos y recibimos, es decir, buscar la forma en la que lo que estamos dando se nos sea devuelto. De esta forma la amistad se convertirá en duradera y funcional.

25 de noviembre de 2016

Amistades en potencia y en acto II


Ya hemos hablado de las amistades en potencia de ser, pero ¿qué hay de las amistades en potencia de no ser?



Básicamente, la amistad en potencia de no ser es la que, por diferentes circunstancias no llegara a consolidarse para formar una amistad dura. Esto ocurre en demasiadas ocasiones, por ejemplo, cuando solo se dirigen un saludo al aire, palabras o frases demasiadas cortas, o ni si quiera llegan a cruzar miradas ni palabras.



También existen amistades ya solidad que tienen potencia de dejar de serlo. Como anteriormente se los he indicado, todo inicia para terminar, pero unas amistades duran más que otras, por lo tanto podemos decir que hay amistades que tienen potencia de ser más largas y otras tienen potencia de ser más cortas, pero todas están en potencia de acabar en algún momento, ya sea por problemas entre las partes o por la muerte de los dos, etc.

22 de noviembre de 2016

Amistades en potencia y en acto I


Aristóteles, en sus tiempos, creo dos conceptos: el acto y la potencia.



Algo en acto es lo que es, algo en potencia es lo que llegar o lo que no llegara a ser. Por lo tanto, podemos hablar de amistad en acto cuando se está llevando acabo y en potencia en un futuro si se realizará o no.


Hay muchas situaciones de acto y potencia en la vida cotidiana de las amistades y las relaciones que las personas van formando en cada momento de su vida.  Amistades en acto tenemos muchísimas, y ya hemos hablado de ellas, sus características, como debe ser, sus componentes, etc.



En cambio, las amistades en potencia son las que están en proceso de serlo en acto. Esto ocurre cuando recientemente estamos conociendo personas nuevas y estamos conociendo parte de su vida, pasando momentos con ellas, etc.

16 de noviembre de 2016

Experiencia II


Lo que vamos viviendo en nuestras amistades lo vamos escribiendo en este pizarrón blanco. Al pasar nuestros años logramos tener la experiencia en ciertas situaciones, unas más que otras, y depende de persona en persona porque la vida o las vivencias que pasamos son demasiado distintas.

Esta experiencia nos permite recabar información y utilizarla posteriormente. De la misma forma nos permite saber cómo actuar y como no. Esto va formando un ambiente de comprensión y tolerancia en diversas personas, logrando entablar amistades con personas muy similares, así como con personas muy distintas.

Esta variedad de amistades nos va nutriendo cada vez de más experiencia, formándonos como personas cada vez más sociables (o menos, depende del caso).

Es por esto que la experiencia nos ayuda en un gran número de actividades y situaciones diarias y lo podemos demostrar hablando de amistades. Necesitamos cada vez más experiencia para poder progresar en nuestras relaciones de amistad, esto incluye saber que hacer, como hacerlo, donde hacerlo, etc.

15 de noviembre de 2016

Experiencia I


¿Alguien se ha preguntado cómo es que podemos hablar de amistad, cómo es para nosotros una buena amistad o cómo es que llegamos a establecer estas relaciones?

Primero que nada, podemos hablar acerca de que somos seres racionales que necesitan vivir en sociedad, es decir, establecer relaciones intrapersonales con otras personas para poder vivir (o sobrevivir).

Prefiero que nos enfoquemos en la experiencia.

Aristóteles nos decía que nosotros llegamos a conocer las cosas porque nuestro intelecto es un pizarrón blanco y lo que se va escribiendo ahí lo hacemos a través de la experiencia. Nos metemos aun proceso cognitivo con el fin de obtener experiencia y con ello conocer.

Entonces, desde pequeños se nos ha enseñado a establecer relaciones con los demás, por lo que vamos obteniendo experiencia con el paso del tiempo a cerca de éste tema. Logramos obtener un sinfín de información que usamos en posteriores relaciones.

10 de noviembre de 2016

Dilemas amistosos II


Otra situación acerca de la amistad son las promesas. Hemos hablado un poco de esas, pero lleguemos más a fondo.

Nosotros hacemos promesas todo el tiempo, con nosotros mismo o con alguien más. Algunos llegan a decir que las promesas son inquebrantables, pero eso no es cierto en todos los casos.
Imaginemos esta situación: Una amistad entre dos personas llega acabar y se quedaron en el aire miles promesas sin resolver. Esas promesas involucran interacción y algunas otras cosas. Entonces metamos la comodidad de las personas. Realizar algo sin estar cómodos no es muy bueno. Por lo tanto, si una promesa se hizo, después, al quererla cumplir, no nos sentimos cómodos no es necesario realizarlo. Simplemente dejarlo ir. Como dicen algunos: “las palabras se las lleva el viento”.

En ocasiones cumplir algunas promesas ayudarían a cerrar el ciclo, cerrar el capítulo. Es por esto que algunos prefieren realizarlas y así acabar con todo. Pero esto es muy subjetivo, esta al criterio de cada uno de nosotros.

8 de noviembre de 2016

Dilemas amistosos I


Un dilema es una situación que normalmente no tiene solución. En una amistad hay una infinidad de dilemas acerca de diversas situaciones.

Hablemos de los secretos.

En algunas ocasiones, por algunas circunstancias, logramos llegar a obtener información acerca de una situación que incluye a una amistad, pero esa información es obtenida de otra persona con la cual tenemos entablada una amistad.

He aquí la situación: La persona nos cuenta algo acerca de alguien que también es nuestro amigo y nos obliga a prometer que no podemos decir nada, pero eso afecta o influye mucho en la otra persona, por lo que sientes una enorme necesidad de contarle lo que está pasando o de lo que llegaste a conocer, pero no puedes por la promesa que hiciste.

¿Qué hay que hacer aquí? Cada persona debe tomar una decisión y cualquiera que tome perjudicará. Por un lado, si le llegamos a contar a la otra persona, estaríamos quebrando la confianza que se nos dio por parte de la primera persona, y por otro lado, si nos lo guardamos estaríamos perjudicando a la otra persona.

2 de noviembre de 2016

Perder personas III


Hace unos cuantos artículos hablamos de las personas tóxicas. Hoy quiero recuperar ese artículo y desarrollar un poco el tema.

En ocasiones llegamos a tener cierta dependencia a personas tóxicas, porque están dentro de nuestra zona de confort, creemos que estamos bien con ellas, pero en realidad estamos siendo cegados.

Es necesario que nosotros evitemos la dependencia, porque puede llegar a afectarnos tanto psicológica como socialmente. Tenemos que observar y reflexionar cuales son las verdaderas amistades. De igual manera, es importante eliminar la angustia, porque ella es la que no nos deja desechar a la persona, por lo mismo que tememos no estar con ella. Hay que evitar que la angustia afecte en nuestras decisiones.

Es así como debemos empezar a cuestionarnos ¿Cuáles son las verdaderas amistades? Con esta pregunta no me refiero a las que nosotros llamamos como tal, sino a las que en verdad los son. Esta pregunta deberíamos saber contestarla.

1 de noviembre de 2016

Perder personas II

Cuando hablamos del hecho de perder una persona nos referimos a la angustia, por lo que nos dice Heidegger. Esto es porque comenzamos a imaginarnos las infinitas posibilidades que existirían si esa persona se llegase a ir. Todas esas posibilidades salen de nuestra mente, es decir, es algo que no existe, y por ello es que perder a alguien es uno de los grandes temores de la humanidad.

Al decir que perdemos a alguien no hablo necesariamente de una muerte, puede ser una ruptura, si la otra persona se va lejos, cambios de personalidad, etc.

¿Y que genera esa angustia en nosotros? A veces llegamos a estar tan acostumbrados a una persona que llegamos a desarrollar la necesidad de tenerla a nuestro lado el mayor tiempo posible, es decir, llegamos a depender de ella (y/o sucede los mismo con la otra parte, algo conocido como codependencia). Por lo tanto, nos preocupa el simple hecho de perderla, porque nuestro grado de dependencia es muy alto.