En publicaciones anteriores hablábamos de que en las amistades las dos partes
tenían que dar lo mismo y recibir lo mismo entre ellas para que funcionara
porque en algún momento una se cansaría de dar demasiado y no funcionaría.
Aristóteles tenía un afán por el término medio. Éticamente hablando, él decía
que teníamos que buscar el término medio de todas las cosas, en todos los
aspectos, para llegar a ser feliz o encontrar la felicidad y vivir plenamente
como nos gustaría hacerlo.
Esta concepción del término medio, según Aristóteles, podemos decir que
para que una amistad funcione durante algo de tiempo, es necesario buscar el término
medio de lo que damos y recibimos, es decir, buscar la forma en la que lo que
estamos dando se nos sea devuelto. De esta forma la amistad se convertirá en duradera
y funcional.