Cuando hablamos del hecho de perder una persona nos referimos a la
angustia, por lo que nos dice Heidegger. Esto es porque comenzamos a
imaginarnos las infinitas posibilidades que existirían si esa persona se
llegase a ir. Todas esas posibilidades salen de nuestra mente, es decir, es
algo que no existe, y por ello es que perder a alguien es uno de los grandes
temores de la humanidad.
Al decir que perdemos a alguien no hablo necesariamente de una muerte,
puede ser una ruptura, si la otra persona se va lejos, cambios de personalidad,
etc.
¿Y que genera esa angustia en nosotros? A veces llegamos a estar tan
acostumbrados a una persona que llegamos a desarrollar la necesidad de tenerla
a nuestro lado el mayor tiempo posible, es decir, llegamos a depender de ella (y/o
sucede los mismo con la otra parte, algo conocido como codependencia). Por lo
tanto, nos preocupa el simple hecho de perderla, porque nuestro grado de
dependencia es muy alto.
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