Hay un mito muy antiguo, conocido como el Mito de la Cueva, en donde se
decía que lo que nosotros vemos, sentimos, tocamos, olemos, todo lo que creemos
que es la realidad, solo es una proyección de algo, una simple sombra y hay
algo más allá que lo material, lo que vendría siendo el alma, la ideología que
tenemos todos de estas cosas materiales. Esto es algo que Platón explicó en sus
tiempos.
Esto se refiere literalmente a las cosas materiales y la concepción que
tenemos de esta. Pero creo que podríamos adaptar este mito y las ideas que tenía
Platón a otras cosas, como las personas.
Al conocer a alguien, las primeras impresiones que tenemos de ella
cuando habla, actúa, cuando la vemos desenvolverse y demás, vendría siendo la sombra
que tenemos de ella. Y es que no podemos entrar a su mente, a su conciencia,
para saber todo lo que está pensando en realidad, todos los problemas que
tiene, todo lo que la lleva a hacer cosas, etc.
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