Un dia normal, una clase normal. Ahí estaba ella y ahí estaba yo. Simples desconocidos compartiendo un mismo espacio.
Todo lo que hacemos, lo que tocamos, lo que nos rodea tiene un inicio, por mas simple que sea. Absolutamente todo tiene que iniciar por algo.
Y en ese diminuto momento en el que las cosas empiezan a surgir, se generan dos caminos: un final rápido o un final lento. Y es que todo en el mundo existe para acabar. Las cosas con vida mueren, las estrellas explotan, los momentos se acaban, el ambiente se deteriora.
Pero todo se puede prolongar. Todo depende de como las cosas vayan surgiendo, como el tiempo y el espacio hacen de las suyas para poner cada cosa en su lugar, generando una cadena de acciones que nos llevan a estar en donde estamos, vaya la redundancia.
¿A qué quiero llegar con esto?
En el justo momento en el que coincidimos ella y yo, algo inicio para acabar, pero dependería de nosotros cuanto se prolongue.
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