24 de septiembre de 2016

Todo cambia I

Un filósofo importante, llamado Heráclito, anunció alguna vez que todas las cosas cambian y que nada, absolutamente nada, es inimaginable sin la existencia de su contrario. En pocas palabras él decía que el principio esencial del universo es el cambio.

El contrario de la amistad, es la enemistad. Dentro de la amistad hay contrarios, como vendría siendo las peleas. Éstas siempre están presentes en todas las relaciones, sin excepción. Siempre habrá esos malentendidos, esas discusiones, esos problemas que a las dos partes los pone tristes y melancólicos. Pero es algo que pasa y siempre pasará. No todo en la vida es paz y amor.

Las peleas pueden surgir por diferentes razones, muchísimas, diría yo. Pero hoy quiero hablar de los celos. Aquellos enemigos de parejas felices, personas felices, amistades felices, etc. Son ellos los causantes de malentendidos, llegando así a un gran problema, el cual sería una discusión profunda entre los participantes.

Estos celos llegan a poner cosas en donde no las hay, generando así pensamientos con una carga enormemente negativa.

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