Un filósofo
importante, llamado Heráclito, anunció alguna vez que todas las cosas cambian y
que nada, absolutamente nada, es inimaginable sin la existencia de su
contrario. En pocas palabras él decía que el principio esencial del universo es
el cambio.
El contrario de la
amistad, es la enemistad. Dentro de la amistad hay contrarios, como vendría siendo
las peleas. Éstas siempre están presentes en todas las relaciones, sin excepción.
Siempre habrá esos malentendidos, esas discusiones, esos problemas que a las
dos partes los pone tristes y melancólicos. Pero es algo que pasa y siempre
pasará. No todo en la vida es paz y amor.
Las peleas pueden
surgir por diferentes razones, muchísimas, diría yo. Pero hoy quiero hablar de
los celos. Aquellos enemigos de parejas felices, personas felices, amistades
felices, etc. Son ellos los causantes de malentendidos, llegando así a un gran
problema, el cual sería una discusión profunda entre los participantes.
Estos celos llegan a
poner cosas en donde no las hay, generando así pensamientos con una carga
enormemente negativa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario