11 de septiembre de 2016

Hablemos de confianza


Muchos dicen que la confianza se gana y, al menos yo, les hago segunda en esa afirmación porque es cierta.
La confianza, cuando no conoces a una persona en lo absoluto, no está, no existe, no nos sentimos con la seguridad de actuar libremente.
Una amistad necesita muchísima confianza para cualquier tipo de situaciones, porque una amistad bien fortalecida ayuda en las buenas y en las malas, en los momentos de tristeza y en los momentos de felicidad, en los amores y desamores, absolutamente en cualquier situación está aquella o aquellas personas que te ayudaran a sobrellevar la vida en un ambiente de compañía.
Y esta confianza es uno de los componentes de la amistad, y como ya dije anteriormente, si das confianza, esperas lo mismo de la otra parte de forma equivalente.
En el justo momento que ella y yo llegamos a un grado elevado de confianza, podríamos ya llamarle amistad. Pero claro, no podemos olvidar alguno que otro factor más que influye en la generación de ésta.

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